Una de las cosas que siempre resaltamos en nuestros cursos de trabajo remoto en la Academia de Trabajo Virtual es que los nuevos freelancers deben tener convicción y ser constantes en sus esfuerzos al momento de iniciar su carrera laboral en el ámbito digital.
Al igual que en otros aspectos de la vida, encaminarse en el trabajo virtual es un proceso con sus respectivos pasos que se deben seguir correctamente para llegar al objetivo de tener un flujo alto de clientes y ganar dinero por internet para decirle adiós a tu trabajo presencial, si así lo deseas.
Sin embargo, también es imperante resaltar la importancia de tener una buena asesoría que te oriente en estos primeros pasos por el mundo del teletrabajo.
Como hemos tenido décadas acostumbrados al trabajo presencial, sus currículums en físico y muchas otras prácticas; es normal que las freelancers novatos puedan confundirse y no sepan cómo abordar correctamente la creación de un perfil de trabajo remoto en una plataforma o la aplicación de una propuesta recién publicada por un cliente.
Por ello, es fundamental tener esa mano amiga que te ayude a no cometer errores y, si ya los cometiste, revertirlos y superarlos para conseguir ese éxito que tanto esperas.
¿Y por qué estamos hablando de todo esto? Porque esta situación que le ocurre en el trabajo virtual a muchas personas, también puede suceder en otros ámbitos de la vida, tal y como le pasó a Johanna Juha, directora de la Academia de Trabajo Virtual, en su primera experiencia de buceo.
Johanna nos trae en vídeo una anécdota inspiradora y que todas las personas deben tomar en cuenta al momento de aventurarse a hacer algo nuevo o salir de su zona de confort. Aquí te dejamos el vídeo:
Si fallaste una vez, inténtalo cuántas veces sean necesarias.
Tal y como cuenta Johanna en su anécdota con las experiencias de buceo; su primera aventura no se pareció en nada a lo que se esperaba.
Pese a que se preparó lo más que pudo e intentó ajustar todos los tiempos y detalles de su viaje de la forma más precisa; la experiencia no terminó cumpliendo sus expectativas por una serie de factores que, al final del día, fue incapaz de controlar.
Lamentablemente, el instructor de buceo no explicó correctamente cómo utilizar el equipamiento ni cómo respirar correctamente bajo el agua; por lo que Johanna terminó agobiándose al ver que el agua se colaba en su máscara e interrumpía su visión.
Eso sin contar que, al ser verano, el agua estaba muy turbia y no podía tener esas vistas claras del fondo marino y sus criaturas como había soñado por mucho tiempo.
Sin embargo, a pesar de que Johanna sentía muchísima frustración por no haber alcanzado su objetivo en el buceo; no dejó que esas sensaciones negativas le hicieran rendirse y volver a intentarlo cuando tuviera la oportunidad.
Por ello, cuando la vida le presentó la chance de volver a reencontrarse con el mar y borrar esa mancha de su historial; jamás dudó en seguir adelante y superar ese reto tan ansiado.
La vida premia al que no desiste, en el trabajo virtual y en muchos ámbitos.
Ahora, Johanna sí que estaba lista para esa segunda experiencia de buceo que obtuvo inesperadamente como premio en un concurso.
En este caso, el instructor sí que le enseñó a utilizar todos los equipamientos y tuvieron una práctica en piscina antes de sumergirse en el mar abierto.
Todos estos pasos previos hicieron que Johanna se sintiera con más confianza y ya tenía sensaciones mucho más positivas que en la vez anterior.
Al ingresar al agua, el instructor se mantuvo con ella en todo momento; aplacando sus nervios y haciendo olvidar todos esos fantasmas de su pasado reciente.
Cuando sintió más confianza, Johanna se separó del instructor y exploró libremente, tal y como lo había soñado desde hace mucho tiempo.
Además, cuando tuvo algún inconveniente con el equipo, el instructor de forma amena le ayudó a resolver el problema sin que se alterara ni tuviera que salir del mar.
De esta manera, Johanna se sacó esa espina que traía clavada de la vez pasada gracias a su convicción y resiliencia; pero también gracias a la excelente asesoría de su instructor.
No siempre se trata de ti, también es importante quién te acompaña en el proceso.
La moraleja de esta anécdota es que, a veces, por más que nos preparemos e intentemos dar lo mejor de nosotros mismos; es imposible tener éxito porque no estaban dadas las condiciones para ello.
Así como Johanna falló en su primer intento por no haber recibido la preparación previa por parte de su instructor; también es posible que cualquier persona no logre sus objetivos en tus primeros acercamientos al trabajo virtual.
Aventurarse al mundo del trabajo remoto puede ser muy cuesta arriba si no te rodeas de las personas adecuadas ni recibes la información necesaria para progresar.
Ya sea en el trabajo virtual o en cualquier otro ámbito de tu vida; procura siempre asesorarte de los mejores antes de salir de tu zona de confort.
La experiencia y las buenas intenciones de esas personas te ayudarán a evitarte tropiezos que puedan hacerte perder tiempo y ganas, alejándote de tus objetivos.
Eso sí, algo que sí que depende de ti es ese valor y esa convicción que debes tener para no rendirte ante las adversidades. Si te caíste una vez, levántate cuantas veces sean necesarias y lucha por eso que tanto quieres.
Muchas gracias por haber llegado al final del artículo. Te recomiendo leer otros posts del blog de la Academia de Trabajo Virtual para más información sobre cómo ganar dinero por internet y tener una carrera laboral exitosa en el ámbito digital.
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¡Nos vemos en el próximo artículo!





