Uno de los grandes problemas de los empleos presenciales es que los trabajadores pueden llegarse a sentir estancados después de tener cierto tiempo realizando sus labores. Por suerte, en el mundo del trabajo remoto eso suele pasar muchísimo menos.

Y es que el trabajo remoto es tan cambiante que expone a los trabajadores a desafíos y nuevas situaciones que tienen que resolver cada cierto tiempo, aprendiendo sobre nuevos temas o adaptando sus habilidades a un ecosistema totalmente distinto por la llegada de nuevas herramientas.

Sin embargo, al ser un sistema tan variable e impredecible, también puede ser difícil monitorear tus propios avances y tener una sensación factible, con hechos tangibles, de crecimiento y progreso.

Por eso, en el marco de nuestro nuevo curso gratuito, en este post hablaremos de cómo medir tu progreso y productividad en entornos digitales. Como freelancer, es fundamental mantenerse en un ‘mood’ proactivo que te permita mejorar y crecer todos los días.

Siguiendo estos consejos, no solamente podrás ver de forma objetiva qué tanto has mejorado en estos últimos meses; sino que también expandirás tus límites de productividad y seguirás formándote como un trabajador TOP.

Analiza la cantidad y calidad de tus entregas.

Es normal que al momento de iniciar en un nuevo trabajo remoto tengas que adaptarte y familiarizarte a todas tus actividades. Durante este proceso, de forma natural, se crea un estándar de tiempo para el cumplimiento de tus asignaciones, es decir, el tiempo que debes dedicarle a tu trabajo para completarlo.

Además, es normal que tus entregas también reciban ciertas correcciones por parte de tus clientes o supervisores. Todo este camino es el que va forjando tu propio crecimiento en este empleo y en el trabajo remoto desde una perspectiva global.

Mide tus tiempos de entrega en el trabajo remoto.

Una buena forma de medir tus progresos es anotar cuánto tiempo te tardas en cumplir con tus asignaciones. Por ejemplo, escribir un artículo si trabajas como redactor; o cuánto tardas en editar un vídeo estándar si te dedicas a la edición.

Si te dedicas a documentar todos estos tiempos, al cabo de unas semanas podrás ver que, muy probablemente, estás haciendo estas actividades mucho más rápido y con menos esfuerzo, lo cuál es un indicativo directo de tu crecimiento y progreso.

Y por el contrario, si notas que quizás estás tardando un poco más; entonces tienes la oportunidad de analizar qué ha cambiado en esas últimas entregas y ver si ha sido cuestión de tu propio rendimiento o que las cargas de trabajo están siendo más grandes o complicadas.

Toma en cuenta las correcciones y comentarios de tus clientes.

Del mismo modo, otra medida que puedes utilizar para visualizar tu progreso son las opiniones de tus clientes o superiores en tu trabajo. Si al principio recibías correcciones y hasta algún que otro reclamo de tus superiores; y ahora no se reporta ninguna novedad, eso quiere decir que has logrado mejorar la calidad de tus entregas.

Y si en algún momento llegas a recibir elogios o buenos comentarios; pues ya se hace más que notorio que tus esfuerzos están siendo bien valorados.

A veces, de forma inconsciente, las personas son capaces de minimizar sus virtudes e ignorar los comentarios positivos con el afán de seguir mejorando. Si bien, es importante querer siempre dar más, también es necesario celebrar tus propios triunfos, por más pequeños que sean.

2. La satisfacción del cliente es un medidor infalible en el trabajo remoto.

Plataformas como Upwork o Freelancer tienen un medidor definitivo de la satisfacción del cliente: las valoraciones que dejan tras haber terminado el trabajo.

Si tienes dudas sobre la recepción que ha tenido tu trabajo o qué le han parecido al cliente tus servicios; siempre puedes echarle un vistazo a la valoración que te dejó tras haber efectuado su pago y cerrado el contrato.

Que una relación laboral termine no siempre significa que el cliente no estuvo satisfecho con tu trabajo. En algunas ocasiones, simplemente no tenía más asignaciones y recurrirá a ti nuevamente cuando lo necesite.

De hecho, estas valoraciones son la garantía de la calidad de tu trabajo. Si tienes buenas valoraciones, asegúrate de seguir por el mismo camino y no bajes tus estándares.

Y si tus valoraciones son mixtas, procura tener una mejor comunicación con tus nuevos clientes y enfócate en satisfacer sus necesidades con tus entregas. Esa es la forma más directa de crecer y tener nuevas oportunidades laborales en entornos digitales.

3. Toma en cuenta el desarrollo de tus propias habilidades.

El trabajo remoto es una ventana enorme que nos permite adquirir nuevas habilidades en cada empleo. Por ejemplo, una persona que comienza únicamente siendo redactor, puede terminar ganando experiencia en áreas como la transcripción, corrección de textos, escrituras de guiones y otras habilidades afines que, de base, no tenía.

Y es que el teletrabajo ofrece oportunidades tan variadas que, mientras ganas dinero y entablas nuevas relaciones laborales, también te permite aprender conocimientos muy útiles para empleos futuros.

Por ende, otra forma de medir tu progreso y tu productividad es analizar las habilidades que adquieres después de terminar cada trabajo. Puedes hacer una especie de recuento al final de cada año o cada seis meses.

Te aseguro que en esos plazos, si te adaptas a las tendencias y tienes ganas de aprender, habrás trabajado haciendo algo que probablemente ni te imaginabas que ibas a poder hacer.

4. Tu ánimo, energía y desempeño en otras actividades diarias.

Finalmente, otro indicador de progreso es la energía que tienes para hacer el resto de tus actividades. La vida no se basa solamente en trabajar, también debes tener espacio para tus hobbies, compartir con tu familia y amigos.

Un problema que algunos freelancers experimentan es que se dejan consumir demasiado por su trabajo. Esto hace que enfoquen únicamente su rutina al trabajo, descuidando su salud mental y sus relaciones personales, llegando al tan temido ‘burnout’.

Que quede claro que ser más productivo no significa dedicarle más y más horas a tu trabajo. Al contrario, ser productivo es lograr rendir al máximo durante ese tiempo que trabajas.

Por lo tanto, si después de trabajar y cumplir con tus obligaciones aún estás motivado para ir al gimnasio, salir con tus amigos o ver esa película que querías ver desde hace tiempo; eso es un indicador de que tienes una relación sana con tu empleo y que tu productividad está a unos niveles excelentes.

Al final del día, el trabajo remoto llegó pára otorgarnos más libertades; no para quitarnos la tranquilidad en el hogar. Mientras tengas estos conceptos más que claros, seguirás creciendo como un prometedor teletrabajador.


Muchas gracias por haber llegado al final del artículo. Te recomiendo leer otros posts del blog de la Academia de Trabajo Virtual para más información.

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¡Nos vemos en el próximo artículo!

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