La planificación financiera es un aspecto fundamental que los trabajadores remotos no pueden pasar por alto, ni siquiera cuando ya tienen experiencia o varios años desempeñándose en el sector.

El estándar que nos enseñan desde pequeños es que, como trabajador, recibirás un pago quincenal o mensual por haber realizado tus asignaciones; lo que le da una cierto orden y equilibrio a tus finanzas.

Sin embargo, el trabajo remoto no suele tener una estructura tan marcada como esta y los pagos pueden variar muchísimo de semana a semana.

De hecho, la forma de trabajar por objetivos es una de las diferencias más claras entre el trabajo remoto y el empleo presencial de toda la vida.

Estuvimos acostumbrados mucho tiempo a tener que estar en una oficina ocho horas o más, cumpliendo un horario, para así ganarnos nuestro salario.

Ahora, con el trabajo remoto, puedes ganar en solo unas horas lo que te tomaba ganar en una semana entera; simplemente porque se trabaja por objetivos concretos y también se ofrecen trabajos más competitivos, tal y como abordamos en nuestros cursos.

Por ello, en este post hablaremos sobre educación financiera y qué hacer después de recibir tu primer salario; con la finalidad de que tu carrera siga en alza, puedas seguir aumentando tus ingresos y afrontar correctamente tu devenir en el teletrabajo.

1. Comprende que tus ingresos pueden variar mucho.

La gestión de tus ingresos tiene que siempre tener como prioridad que tus ganancias van a variar constantemente, de semana a semana o de mes a mes.

Por ello, debes entrenarte mentalmente para entender que habrá semanas en las que quizás recibas menos de lo esperado, pero que también habrá otras en las que te podrás reponer con más carga de trabajo.

Una de las cosas que desaniman a los freelancers inexpertos es ver que sus ganancias caen después de su primer o segundo pago. No obstante, esto es algo que le puede pasar hasta a los trabajadores remotos más consagrados, no solo a los novatos.

Entender la variabilidad del ecosistema virtual te será de gran ayuda para tener una planificación financiera óptima y apegada a tu realidad actual.

2. Crea un presupuesto basándote en el promedio de tus ganancias.

A medida de que vas recibiendo más pagos en Upwork y otras plataformas, ya tendrás experiencia suficiente para calcular tu promedio de ganancias mensual.

Tienes que tomar como referencia, por lo menos, tu último mes de trabajo. De esta forma, podrás hacer un cálculo realista que te ayude a tener una base confiable para crear tu presupuesto.

Por supuesto, la idea es que tu presupuesto se ajuste a tus ganancias y esté ligeramente por debajo de tus ingresos totales; así puedes tener ciertos ingresos para comenzar a ahorrar.

Si tienes otro trabajo o complementas tu empleo presencial con lo remoto; puedes fusionar tus ganancias para orientar tus ingresos remotos a gastos adicionales, debido a que ya tienes el ingreso fijo de tu empleo tradicional.

Conforme vayas expandiendo tu trayectoria en el trabajo virtual, tendrás una idea más clara del valor de tus servicios, la cantidad de proyectos que podrás hacer por mes y otros detalles.

Recomendaciones para dividir tu presupuesto.

  • Destina el 50-70% de tus fondos a las necesidades básicas, servicios y gastos necesarios (según te permita tu situación financiera actual).
  • Usa un 20-30% de tus ganancias para ocio, diversión y cosas que te gusten.
  • Deja un 10% para ahorros o para un fondo de emergencia (hablaremos de esto a continuación).

3. Crea un fondo de emergencia en tu planificación financiera.

Los imprevistos siempre ocurren en algún momento, por más que luchamos por evitarlos a toda costa. Esto es algo que se puede paliar si tienes un fondo de emergencia para este tipo de situaciones.

Es verdad que la situación económica en Latinoamérica ha reducido drásticamente la capacidad de ahorro de las personas. Sin embargo, por más pequeño que sea el monto, siempre es acertado guardar algún dinerillo en tu propio fondo de emergencia.

Un truco que puedes utilizar para no tocar el dinero de tu fondo de emergencia en cosas que no sean importantes, es introducir esos ingresos en una cuenta de banco distinta; así no los visualizas constantemente y hasta te puedes ‘olvidar’ de su existencia.

Por supuesto, en esta caja de ahorros solo puedes introducir dólares o euros. De esta manera, tu dinero no se devaluará por la debacle económica de algunos países y seguirá valiendo lo mismo (o incluso más) cuando sea necesario.

4. Evita los gastos invisibles o gastos hormiga.

Como última recomendación, algo que ayuda mucho a tener una buena planificación financiera es evitar esos gastos cotidianos que, quizás parecen muy poco dinero, pero que al juntarlos se transforman en una cantidad a tomar en cuenta.

Por ejemplo, si todos los días compras un café o un snack en el kiosco de la esquina, esto es algo que debes tomar en cuenta para tu presupuesto. Dejarlo por fuera te puede desequilibrar toda tu planificación y tener esa sensación de que ‘se te está perdiendo el dinero’.

Sin embargo, el verdadero ‘hack’ es dejar de lado la mayoría de estos gastos hormiga o reducirlos drásticamente. La compra de productos como gaseosas, chucherías o alimentos de este tipo, a la larga solo desencadenan un placer momentáneo que, quizás, se puede controlar de una forma más responsable para mejorar tu economía.

En esta categoría también entran las suscripciones a servicios como Netflix o Spotify, que algunos simplemente pagamos sin verificar realmente cuántas veces lo utilizamos al mes.

Lógicamente, cada caso es diferente, por eso recomendamos analizar tus propios gastos hormiga, afrontarlos e intentar reducirlos lo máximo posible.

Una buena planificación financiera es posible con el trabajo remoto.

Más allá de la situación en la que te encuentres, tener una buena gestión para tus ingresos te ayudará mucho más de lo que imaginas. De hecho, cuánto menos dinero hay, mejor hay que distribuirlo para que rinda.

Por lo tanto, no debes castigarte o sentir vergüenza si ganas poco. Al contrario, ponte manos a la obra para gestionar correctamente tu dinero y fórmate como trabajador para optar por puestos que te permitan cubrir todos tus gastos y deseos.

Lo mejor del trabajo remoto es que no discrimina a nadie y está a disposición de todos, sin importar en que país estás o si cursaste alguna carrera universitaria. Atrévete a salir adelante con las ventajas del teletrabajo y mejora tus finanzas sin salir de casa.


Muchas gracias por haber llegado al final del artículo. Te recomiendo leer otros posts del blog de la Academia de Trabajo Virtual para más información.

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¡Nos vemos en el próximo artículo!

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